Los lodos de depuración son un subproducto inevitable del tratamiento de aguas residuales. Cuanto mayor sea su contenido en materia seca, más eficiente será su valorización en etapas posteriores. Para alcanzar este objetivo, el tratamiento inicial más relevante se lleva a cabo en los espesadores, donde la fiabilidad del sistema depende en gran medida de una medición precisa de la fuerza en el sistema de accionamiento.
Las plantas de tratamiento de aguas residuales desempeñan un papel fundamental en el ciclo del agua. En ellas, las aguas residuales se someten a procesos mecánicos, biológicos y químicos para su depuración. Durante estas fases, se generan lodos en distintos puntos del proceso. Si estos cumplen con los requisitos normativos, pueden reutilizarse como fuente energética en centrales térmicas o cementeras, o bien como fertilizante agrícola.
El contenido en materia seca: un parámetro clave en los lodos de depuración
Para que los lodos puedan ser aprovechados, es esencial que presenten un alto contenido en materia seca. Esta concentración se logra principalmente en los espesadores, donde agitadores en forma de rastrillos (rabble rake) giran lentamente para favorecer la sedimentación de los sólidos y la separación del agua.
Protección del accionamiento mediante medición de fuerza

Los transductores de fuerza modelo F2301 de WIKA permiten una supervisión indirecta pero precisa del par de accionamiento del rastrillo, mediante la medición de la carga transmitida a través del brazo de reacción (tal como se ilustra en el esquema correspondiente). Su diseño con doble rosca de fijación y cabezas articuladas facilita una integración mecánica rápida y segura en el punto de medición, reduciendo tiempos de instalación y asegurando una alineación óptima para obtener datos fiables desde el primer momento.
El correcto funcionamiento de los rastrillos es crucial para el proceso. Por ello, la supervisión del sistema de accionamiento cobra especial importancia. Una medición continua del par de giro permite detectar sobrecargas que podrían dañar el motor, como en el caso de obstrucciones por cuerpos extraños que bloqueen el movimiento del rastrillo.
F2301: tecnología de película fina para una supervisión precisa
El transductor de fuerza modelo F2301 de WIKA ha demostrado ser especialmente eficaz en este tipo de aplicaciones. Gracias a su tecnología patentada de película fina, ofrece una medición estable y precisa incluso en condiciones dinámicas, con cargas variables de hasta 1 kN, dependiendo del caudal y la consistencia del lodo..
Fabricado en acero inoxidable resistente a la corrosión, el F2301 ha superado más de 20 millones de ciclos de operación. Proporciona una señal de salida amplificada y estable, lo que permite al operador recibir alertas tempranas ante valores críticos. Además, puede integrarse con un interruptor de límite que detiene el motor en caso de sobrecarga, protegiendo así el sistema de accionamiento..
Instalación sencilla y medición sin interferencias
El diseño del F2301 facilita su instalación gracias a su doble rosca de fijación. Además, su capacidad de autocompensación frente a fuerzas transversales garantiza una medición precisa sin necesidad de ajustes adicionales. Al estar calibrado de fábrica, basta con instalarlo, definir el valor límite deseado y ponerlo en marcha.
Nota
En el sitio web de WIKA encontrarás información detallada sobre el modelo F2301 y otras soluciones de medición para la industria del agua y aguas residuales. Si necesitas asesoramiento técnico, nuestro equipo estará encantado de ayudarte.
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